Monday, October 12, 2009

D.I. Estyle: "Es mi D.I." (see below for English translation)



Las Industrias Deseret siempre han sido una organización multicultural. Guillermina, Manolo, y Jorge (véase la foto, arriba) bien saben que las tiendas D.I. no discriminan por origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad, sexo, u orientación sexual. Ellos saben que los caucáseos, los latinos, y los afroamericanos pueden comprar una tabla de planchar manchada mientras llevan un traje de vestir como pueden comprar un bolso de piel cubierto de polvo para una bola de bolos mientras llevan un sucio mono marón que huele a la orina y que tiene una rasgadura en el trasero que enseña parte del glúteo desnudo. Así es la nivel de aceptación que todos esperamos. Con esta atmósfera, la D.I. ha llegado a ser un local atractivo para muchos latinos en Utah, algunos de los cuales han sufrido por la discriminación de origen racial y étnico, y de idioma de nuestro país. Con servicios especiales para hispanohablantes, la D.I. ofrece a Guillermina, Manolo, y Jorge una oportunidad de unirse con otros compradores de todo origen en buscar la aceptación y un buen precio para unos altavoces de un metro del año 1974. Colectivamente declaran:
Es mi decisión. Es mi tienda. Es mi D.I.

D.I. Style: “It’s my D.I.”
The D.I. has always been a multicultural organization. Guillermina,  Manolo, and Jorge (see photo, above) well know that D.I. stores don’t discriminate by economic status, racial or ethnic origen, religion or beliefs, handicap, age, gender, or sexual orientation. They know that Caucasians, Latinos, and African Americans alike can all just as easily buy a stained ironing board while wearing a business suit as they can purchase a dusty leather bowling ball bag while wearing a dirty brown jumpsuit that smells of urine and has a rip in the back that shows part of the naked buttock. Such is the level of acceptance we have all come to expect. With such an atmosphere, the D.I. has become a magnet for many Latinos in Utah, some of whom have suffered from our country’s continuing ethnic, language, and racial discrimination. With special accommodations for Spanish-speakers, the D.I. offers Guillermina,  Manolo, and Jorge a chance to join with D.I. shoppers of all backgrounds in their search for acceptance and a good deal on a set of three-foot speakers built in 1974. Collectively they declare: 

It’s my decision. It’s my store. It’s my D.I.

2 comments:

  1. Ohh wow, this website is great! I love it so much! :)

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  2. Dan this is Elder Chuck Miller. My wife and I loved your blog. How come you havent put any new postings?

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